Seis chinos incómodos diario Reforma ( México)

Articulo tomado del periodico Reforma de México

Se manifiestan en Los Cabos, un grupo pequeño de Falun Dafa, una secta budista creada hace 10 años en China


Por LUIS ALEGRE / Grupo Reforma

Baja California Sur, México(24 octubre 2002).-Al Gobierno chino le sobran palabras para calificar a la gente de Falun Dafa, una secta budista creada hace 10 años en aquel país: enajenados, herejes, satánicos, suicidas. Más aún: terroristas.

Los acusan de sabotear las comunicaciones públicas y hasta las transmisiones de satélite. En 1999, Falun Dafa fue declarado ilegal en China.



Ayer, parados sobre el pasto de la glorieta donde coinciden los caminos que llevan a la zona hotelera y al aeropuerto, había media docena de simpatizantes de este movimiento casi religioso. Era una manifestación.

Además de hacer sus ejercicios al aire libre, repartieron propaganda para denunciar la persecución que sufren por parte de Jiang Zemin, el líder chino que, con motivo de la cumbre de APEC, estará este fin de semana en Los Cabos.

Los miembros de esta variante de la práctica del Qigong --una mezcla de meditación y ejercicios físicos-- son hostigados, encarcelados, torturados y asesinados en China. Según la página electrónica del Centro Informativo Falun Dafa, 100 mil de sus simpatizantes fueron arrestados ilegalmente y 450 fueron liquidados después de 1999.

En las revistas que reparten sobran fotos de gente lastimada, golpeada, herida. Por ese motivo protestan en todo el mundo. Sus quejas han tenido eco en distintos países.

Al Gobierno chino no le simpatiza Falun Dafa porque tiene más seguidores que militantes el Partido Comunista, asegura Li Wei, una mujer menuda de origen chino y vecina de Argentina, quien ayer hizo las veces de vocera de esta reducida manifestación.

Y aunque eran pocos, las autoridades mexicanas se pusieron nerviosas. El Estado Mayor Presidencial, mientras resolvía si eran peras o manzanas, mandó a 15 efectivos. Era mediodía, justo cuando el calor derrite; los militares procedieron en consecuencia. En una rápida acción, tomaron la parada del camión que está frente a la glorieta de la protesta para resguardarse del sol abrasador. Desde ahí veían a los inconformes discutir con su jefe.

Rojo por los días de trabajo en la playa, también estaba Gonzalo Altamirano, ex líder el PAN en el Distrito Federal y ahora funcionario de Gobernación.

Vino por estos lares porque su labor es negociar, conciliar. Él fue quien convino con los inconformes para que no pasaran de cierto límite, a fin no entrar en conflicto con el operativo de seguridad.

Los manifestantes, vestidos de amarillo, dijeron que sí muy sonrientes al señor de Gobernación y acto seguido se pusieron a meditar y meditar; cuando vieron que no había moros en la costa, sacaron las mantas de protesta.

Pero no son sólo seis manifestantes venidos de Argentina, Canadá y Estados Unidos. Un reporte de Inteligencia que incluye hasta las placas de los coches que alquilaron, señala que los chinos inconformes --definido como "grupo radical", pueden reunir a cientos de compañeros a la hora buena.

La gente de Falun Dafa llegaría por La Paz con toda la intención de incomodar al líder chino Jiang Zemin, quien viene en plan estelar a esta reunión donde su país es el mercado que todos quieren y la industria que todos temen.

"No sabemos cuántos vendrán, pero seguro vendrán de todas partes del mundo, muchos", dice con aceptable español Li Wei.

Como si se lo hubieran platicado a la PFP hace tiempo, los agentes federales llevan varios días apuntando con todo cuidado los nombres y pasaportes de los extranjeros que no llegan por estos rumbos con cara de líder económico o jefe de empresa.

No quieren que los sorprenda ninguna manifestación.

Pero independientemente de los afanes policiacos, Falun Dafa sí incomoda a la delegación china y así lo han hecho saber, según distintas fuentes.

Y es que a cualquiera le molesta que le saquen la ropa sucia frente a los otros. Aquí y en China.