| Pensamientos a ser mantenidos en Mente, Alma y Espíritu |
| Antes de juzgar y herir a alguien por algo que recordamos a medias, es preferible callar y luego cavar nuestra memoria hasta que en las raíces del alma
hayamos encontremos la verdad. En realidad, los actos expresan más de lo que las palabras dicen y ¿qué dice tu consciencia acerca de los que tus actos expresan? La realidad a base de una simple percepción es una realidad a medias. La percepción que tengas de ti mismo, te será realidad tan sólo cuando dentro de tu alma hayas alcanzado la verdad. El caos, es cual piezas revueltas de un rompecabezas, son resultados mezclados; que después de ordenados, logramos contemplar su integridad. Destino es el sendero en que nuestra vida camina y cuando en ella encontramos obstáculos, … es hora de contemplar el camino que tomamos. Sólo alguien sin consciencia puede vivir sin ningún remordimiento después de haber ocasionado un mal; mas quienes logran superar agravios y falsías, pueden reconocer errores, pedir perdón y alcanzan a perdonar sin tratar de convencer a nadie que en ellos no existe ningún rencor. Lo negativo que haya existido en la niñez, debería servir de lección a conquistar valores espirituales para nuestra vida presente y nunca se debe traicionar, mucho peor odiar, las virtudes y valores intrínsecos que hayamos heredado. La evaluación de nuestros actos debe hacerse a base de la cultivación mental, emocional y espiritual para lograr usar nuestra consciencia interna y así lograr rebasar dificultades. Tan sólo cultivando la consciencia, alma y espíritu podremos perdonar injurias, blasfemias, traiciones y mentiras y, sólo a base de aquella cultivación podremos encontrarnos sin rencor en un estado de madurez psíquica, mental y emocional que jamás psicólogo alguno, en ningún sitio, nos podría ofrecer. Es necesario despojarse de apegos y negativismos que en nosotros menguan la capacidad de sentir la necesidad de acercarnos a lo intrínseco de nuestra propia realidad, que es parte integrante de aquella Divina Creación a la cual pertenecemos Para eliminar de nuestro paso sufrimientos, pesares y desesperación, es necesario despojar de nuestro interior todo negativismo y apego, ya que ellos son el motivo a producir pecado y la causa que atrae dolor. Las dificultades de la vida debemos abordarlas con dignidad, paciencia y humildad, sin sentirse víctima ni victimario. Si antes reaccionamos negativamente, ahora debemos reaccionar con verdad, benevolencia, respeto, tolerancia, amor, perdón y ser conscientes de iluminarle al ser. La salvación del alma se encuentra en la práctica de Verdad, Respeto, Benevolencia, Tolerancia, Amor propio y hacia los demás, en el cumplimiento de todas las actividades del ser a través de nuestra visita en este Mundo, y no en la creencia de algo Superior, ya que aquello existe aunque no lo creamos. Vida es la manifestación de una Verdad Divina, que es engendrada a base de Amor. Dios es la esencia que engendra aquella vida, para expresar su existencia a perpetuar Su Amor. Los obstáculos que en el camino del destino son tropiezos, son en la vida de nuestro ser, la luz, ellos aclaran los males que infringimos, para apurarnos a eliminar el karma y así acercarnos a procurar virtudes para que en esta forma podamos hallar paz. |