| Tortura y Escape A Través de 8,000 Millas |
| (8/10/01 1:51)
La Increible Travesía de Supervivencia de un Jóven Practicante de Falun Gong – Cómo el Gobierno Intentó Aniquilarlo, y Porqué No lo Consiguó Una Travesía de Supervivencia y Convicción El Señor Tan Yongjie, un trabajador de fábrica y practicante de Falun Gong de 27 años, ha viajado miles de millas desde China en el compartimiento de cargas de un buque, sufriendo quemaduras graves en las piernas y sobrepasando tremendos peligros para escapar de la persecución en China. Ahora se encuentra a salvo en Houston, Texas, donde se está recuperando. Desde el pasado mes de abril, Tan estuvo detenido en el campo de trabajos forzados del condado de Buluo en la provincia Guangzhou, donde sufrió palizas rutinarias y otros tipos de tortura por negarse a firmar documentos para renunciar a su práctica. Él recuerda una ocasión en que los guardias lo colgaron por las esposas en una ventana de la prisión por más de 5 horas, sus pies casi no tacaban el suelo. Cuando finalmente lo devolvieron a su celda tenía ambas muñecas cubiertas de sangre. El 2 de junio, tres guardias nuevamente torturaron a Tan, e intentaron obligarlo a que firmara una “declaración de arrepentimiento” renunciando a Falun Gong. Cuando se negó, los guardias lo amarraron a un poste, calentaron una varilla de hierro en un horno hasta que esta se enrojeció, luego prosiguieron a aplicarsela en las piernas. La intensidad del dolor fue tal que Tan perdió el control de las funciones de su intestino y de su vejiga. Los guardias presionaron la varilla en sus piernas 13 veces, aplicándola contra su carne a intérvalos regulares, y pidiéndole constantemente que renunciara a su creencia en Falun Gong. Él nunca lo hizo. Los doctores en Houston, Texas, más adelante revelaron que las quemaduras fueron tan severas y profundas que estas traspasaron el tejido muscular. Cuando los guardias finalmente cesaron la tortura, llevaron a Tan afuera y le ordenaron vigilar una huerta. Pensando que sus piernas estaban demasiado lesionadas como para poder huir, estos lo dejaron solo. Tan, relata como, incluso él mismo, no sabía dónde había encontrado el valor para procurar un escape, pero el 3 de julio, la segunda noche vigilando la huerta, comenzó a cojear con sus piernas gravemente quemadas, usando un palo de madera como muleta. Durante el día se escondía entre el follaje, comiendo algunos pedazos de caña de azúcar abandonados por los ratones del campo, y continuaba caminando en la noche. Finalmente, el 5 de julio, pudo ingeniárselas para subir a un tractor que salia dejando el campo de tarbajos forzados – o “el infierno”, como él lo describe. Tan, entonces logró escapar hasta Hong Kong en un tren transportador de cadáveres de cerdo. Aún estando tan lastimado, sabía que no podía permanecer en Hong Kong por mucho tiempo por el riesgo de ser capturado y devuelto a la prisión. Así que el 10 de junio, con pan y agua dentro de una bolsa plástica, subió secretamente a un buque de carga. Por dos semanas, luchó contra el dolor de sus quemaduras supurantes, además de la náusea y el mareo por el balanceo y las sacudidas del buque. Él recuerda que el espacio de carga del buque era totalmente negro, sucio y húmedo. Mientras perdía y recobraba la conciencia, él dice que ganó fuerzas recordando estrofas de Zhuan Falun, el texto principal de Falun Dafa. “De no haber practicado Falun Dafa, yo definitivamente no podría haber imaginado como poder sobrevivir eso”, dijo él. A pesar de haber dividido sus alimentos cuidadosamente, se quedó sin pan y sin agua durante los últimos días. El 24 de junio, el buque ancló en Long Beach, California. Salir del buque resultó ser una lucha, y hasta el brillo de la luz hizo que casi desfalleciera. Más adelante, un señor de edad avanzada que iba manejando hacia la Florida le ofreció transporte hasta Houston, Texas. Tan llegó sin un centavo y sin ningún lugar a donde ir, hasta que fue rescatado por la policía local y fue enviado al albergue de desamparados Star of Hope. El 13 de julio, las heridas desatendidas de Tan se abrieron y como consecuencia fue ingresado al hospital Park Plaza, donde fue sometido a tratamientos intensivos para reconstruirle la piel. Los médicos expresaron que era un milagro que estuviera vivo. Al enterarse de la tortura que Tan había padecido en el campo de trabajos forzados en China, la doctora Gail Burbridge expresó que por más doloroso que fuera el proceso de recuperación de las quemaduras, “no es nada comparado con lo que ya había sufrido... Es inconcebible como algunos seres humanos pueden ser tan crueles hacia otros seres humanos.” El Uso de la Tortura Sistemática del Régimen Chino, “la Re-educación” La experiencia de Tan no es de ninguna manera un incidente aislado. De acuerdo a un artículo del Washington Post del 4 de agosto, el régimen Comunista ha implementado una táctica de triple filo para avanzar en su intento de “erradicar a Falun Gong”, estas incluyen: la violencia, una campaña de propaganda de alto calibre, y el lavado intensivo de cerebro de los practicantes. De acuerdo a este artículo, estos tres elementos juntos son cruciales, ya que ninguno parece ser “efectivo” al aplicarse por si solo. Dentro de los campos de trabajos forzados y en las clases de “reeducación” del país entero, por supuesto, son la tortura sistemática, tanto física como mental, lo que tiene mayor impacto. En un artículo reciente, Noticias ABC Online reportó que los practicantes de Falun Gong “componen cerca de la mitad de los prisioneros que se encuentran en campos de labor forzada.” Uno de los oficiales citados en el reportaje admite que “generalmente, los practicantes que no son golpedos no abandonan el grupo.” El propósito de la tortura es el de quebrarles la voluntad, obligarlos a que “renuncien a su fe” en Falun Gong, y que firmen “declaraciones de arrepentimiento.” Si lo hacen, es posible que sean liberados, pero si no lo hacen la tortura sigue intensificándose hasta que ellos, o se dan por vencidos, o son asesinados durante el proceso. “El Gobierno no Puede Cambiar Nuestros Corazones” Fuera de los campos de labor forzada y las clases de lavados de cerebro, los practicantes de Falun Gong están encontrando maneras creativas para contrarrestar la propaganda unilateral del gobierno, y a la vez conseguir que afloje la presión que reciben los practicantes detenidos. Aunque el número de practicantes acudiendo a desplegar banderas y a protestar a la Plaza Tiananmen ha disminuido debido a la enorme presencia de policías en la plaza, por otro lado otros han optado por imprimir y distribuir materiales y volantes que muestran la verdad de la persecución. A veces, los practicantes también logran colgar pancartas grandes y banderas en autopistas principales. Hasta han conseguido instalar bocinas en azoteas y encima de árboles alrededor de campos de labor y en áreas muy pobladas, con el propósito de difundir noticias sobre el abuso contra la humanidad que se lleva acabo por la persecución. Erping Zhang, vocero de Falun Gong, dice que "la resistencia sigue viva y fuerte". “Por cada practicante que ha sido obligado a ponerse en contra de Falun Gong, hay miles quienes cada día arriesgan sus vidas reafirmando su fe y la libertad de su espíritu - solamente que el mundo externo no puede verlos porque no están visibles a su alrededor." Amy Lee, una jóven diseñadora de modas, quien al igual que Tan, escapó de la persecución en China hace unos meses, dice: “Yo sé, por mi propia experiencia, que la gran mayoría de los practicantes en mi área de Guangzhou permanecen firmes. Hasta aquellos que renuncian a la práctica bajo presiones extremas, inmediatamente se arrepienten y, tan pronto son liberados, resumen la práctica con más dedicación que antes.” Un artículo en el Washington Post también reporta que Alex Hsu, un estudiante que se “retractó” en una clase de lavado de cerebro, permanece escondido porque decidió seguir practicando Falun Gong. Su motivo: “[Las autoridades] nos obligaron a mentir. Nosotros sabíamos que Falun Gong era bueno, pero ellos nos obligaron a decir que era malo.” Amy Lee añade que “la increíble jornada de Tan nos muestra a todos justamente lo fuerte y libre que puede ser el espíritu humano. Haga lo que haga, el gobierno chino no puede cambiar nuestros corazones. Yo espero que lleguen a comprender esto muy pronto.” ------------ PARA MÁS INFORMACIÓN, COMUNÍQUESE CON EL CENTRO INFORMATIVO FALUN DAFA- Contactos: Gail Rachlin 917-501-4441, Erping Zhang 646-533-6147, Adam Montanaro 917-405-4507, o Feng Yuan 646-523-5676. Enive una nota por correo electrónico a faluninfoctr@nycmail.com, Página Web: http://www.faluninfo.net/ |