Relato Personal Sobre las Condiciones Espantosas en el Campo de Trabajos Forzados de Masanjia

(FDI 5/24/01 2:25)
Soy un practicante de Falun Dafa. Fui enviado al Campo de Trabajos Forzados de Masanjia, sin pasar por ningún proceso legal, sólo porque fui a apelar y dije unas palabras de verdad. Más tarde, porque no pude aguantar la tortura en el campo de labor, escribí algunas declaraciones de "retractación" y "crítica". Pero en mi corazón yo sé que "la Verdad, la Compasión y la Tolerancia", son el único criterio para determinar si la gente es buena o no, y sé que Falun Dafa es muy bueno. Por eso es que no puedo seguir traicionando mi propia conciencia o engañar al mundo. Tengo que aclararle la verdad a la gente. Tengo que exponer los delitos cometidos contra los practicantes de Falun Dafa en el campo de trabajos forzados de Masanjia.
En el campo de trabajos forzados de Masanjia, ellos no se atreven a revelar los métodos que utilizan para reprimir a los practicantes de Falun Gong. Las tales llamadas declaraciones de "retractación" y "crítica" que usan para obtener compensaciones de las autoridades, se consiguen a través de la coacción usando formas deceptivas. Sin embargo, la banda de criminales de Jiang Zemin les dio "Comendaciones de Mérito de Segunda Clase", y hasta promovió esos "exitosos" métodos por todo el país. También les dieron aumentos y promociones a estos criminales. Examinaremos lo que son realmente esos tal llamados métodos "exitosos".
La practicante Wang Hui, de la ciudad de Dalian, en la Provincia de Liaoning, se rehusó a ser "reformada" aún al enfrentarse ante gran brutalidad. Después de haber agotado casi todas las medidas posibles, el cabecilla de la división utilizó 6 bastones eléctricos para torturarla. Los bastones eléctricos fueron puestos por su cuerpo entero. Después de eso quedó sin habla, y aún así los guardias todavía la obligaron a decir cosas malas sobre su Maestro, de lo contrario no cesarían la tortura. Luego la obligaron a escribir algunas declaraciones de "retractación" y de "crítica". Ella dijo, "Aunque lo escriba, será contra mi voluntad". Su cuerpo temblaba bruscamente y estaba al borde de perder el juicio. Ella escribió esas declaraciones bajo tales circunstancias. El jefe de la división entonces la llevó a cada celda de la prisión y la obligó a leerlas, y anunció que ella estaba salvada, pidiéndole a todos que la felicitaran. Algunos días después, el jefe de la división la obligó a escribir las declaraciones otra vez. Ella se negó. Esta vez, la nombraron rebelde y empezaron otra vez a torturarla hasta que escribió las declaraciones de "crítica" por segunda vez.
Una señora mayor de 60 años, con cáncer, se recuperó después de practicar Falun Gong. Fue enviada al Campo de Trabajos Forzados de Masanjia por decir algunas palabras verdaderas en público. Dos días después le administraron castigo físico obligándola a doblarse hacia adelante con las manos tocando el suelo, por una largo período de tiempo. La mujer dijo, "Falun Gong me ha salvado la vida, así que prefiero morir a ser reformada. Después no se le permitió dormir, y los agentes la confundieron diciéndole cosas inciertas. Ella escribió la declaración con mucho pesar y contra su voluntad.
Una practicante en la Celda No. 4 de la segunda división de mujeres se negó a ser reformada. Hicieron falta varios guardias para introducirla a una celda. Después no pudo moverse ni lo más mínimo.
Otra practicante de Falun Dafa con una fuerte perseverancia, fue torturada y pronto después de llegar comenzó a padecer de una enfermedad. Una examinación médica mostró que su condición era grave. El jefe de la división no le concedió la libertad, y en su lugar, enviaron a unos agentes para que trataran de persuadirla. Ella se negó a cooperar. Más adelante, su condición empeoró y finalmente fue llevada a un hospital. El agente aún no la dejaba en libertad y todavía seguía intentando reformarla.
Bajo presión de los agentes, una practicante fue manipulada y confundida con datos engañosos, a raíz de los cuales escribió declaraciones de "retractación" y "crítica". Más tarde, ella se enteró de que estos agentes aplicaban diversos métodos para engañar a la gente diariamente. A consecuencia de este sorprendente descubrimiento, su estado mental deterioró y los médicos la diagnosticaron con esquizofrenia y hemorragia cerebral. El jefe de la división bloqueó esa información y le prohibió la visita a su familia bajo la amenaza de propinarle castigos físicos si lo hacían. Aún en los momentos que sufría convulsiones en el suelo, los agentes decían que estaba fingiendo. Más adelante, ya no podía ponerse de pie ni mover la mitad de su cuerpo. Entró a un estado en el cual cantaba, lloraba y se reía, sin poder dormir. Durante este estado, los guardias aún la siguieron presionado para reformarla, sin permitir que nadie la visitara. Cuando su estado mejoró mínimamente, ella escribió unas declaraciones de "retractación". El jefe de la división le dijo, "Aunque escribas las "retractaciones", no te dejaremos ir a casa porque lo que habrás escrito será falso. No estás en tus cabales, tan solo quieres irte, pero es más fácil entrar que salir."
El cabecilla de una división le ordenó a un convicto que golpeara a una chica llamada Jiang Yuqing. Esta derramó sangre por la boca y no podía comer. Como resultado de la paliza, sus glúteos quedaron amoratados. Perdió el conocimiento por largo tiempo, pero los agentes insistieron en que ella había estado enferma antes de ser detenida. El convicto que la golpeó sintió miedo al verla en ese estado y le dijo, "Yo no quiero pegarte, pero si no te pego el cabecilla prolongará mi sentencia. ¡No tengo otra alternativa!"
Un practicante fue golpeado por 18 días consecutivos. Su piel, carne y vestimenta estaban mezcladas en una misma masa. Un policía le había ordenado a otro prisionero que le golpeara. Sus heridas se abrían y sangraban cuando cargaba el estiércol haciendo trabajos forzados. De vez en cuando perdía el conocimiento y se desplomaba en el suelo.
Cada día se pueden ver, en el pasillo del campo de trabajos forzados, a muchos practicantes sufriendo castigos físicos manteniendo el cuerpo doblado hacia abajo con las rodillas dobladas. Mientras mantienen esta posición no se les permite dormir.
Los servicios alimenticios en Masanjia son verdaderamente malos. El jefe de la división dijo, "Si los alimentamos bien, ustedes no tendrían tanto temor de venir a este lugar." Por eso es que los practicantes aquí se ven tan pálidos y cansados. Cuando vienen algunos visitantes, ellos encubren la situación proveyendo buenos alimentos por unos cuantos días para que el jefe de la división pueda encubrirlo diciendo, "Miren, ellos están tan bien atendidos."
En una ocasión, el servicio de agua del campo fue interrumpida. Los guardias se tomaron la única agua limpia que quedaba y obligaron a los practicantes a tomar agua de un pozo contaminado. El agua era para los cerdos y tenía un mal olor. Estaba muy caliente en esos días y los practicantes eliminaban sangre por el recto. Durante un día feriado, le añadieron un poco de carne a las comidas, pero como resultado, más de cien practicantes eliminaron sangre por el recto. Sin embargo, el jefe de la división aumentó la cantidad del trabajo y obligó a los practicantes a trabajar tiempo adicional, desde la madrugada hasta tarde en la noche.
El campo de trabajos forzados obliga a los practicantes a estudiar materiales que critican a Falun Dafa. A los practicantes se les obliga cada día a memorizarlos. Luego se les administra un examen y las respuestas que escriben son introducidas al expediente personal y se utilizan como declaraciones de "retractación" y "crítica." Esto ha sido utilizado como prueba de que han sido bien "reformados."
Una vez, durante una reunión de 400 personas, el jefe de la división dijo que Masanjia era el único lugar en el país donde las condiciones de vida eran pobres. Les dijo a los practicantes, "Todos ustedes quieren hacer buenas obras. ¿Qué buenas obras quieren hacer? Lo mejor que ustedes pueden hacer es morir. ¿Saben ustedes cuánto dinero y cuántos recursos le ahorrarían al país si se mueren? Eso es lo mejor que pueden hacer."
La forma en que el campo de trabajos forzados de Masanjia reprime a los practicantes de Falun Gong es por medio de "mantenerlos vivos pero no cómodamente." Miles de practicantes encuentran las dificultades fáciles de resistir pero la tortura muy difícil de tolerar. Muchos practicantes hasta han contemplado el suicidio, pero su entendimiento de las enseñanzas es que el matar y el suicido están prohibidos. Por esto abandonaron la idea del suicidio. Bajo estos métodos coercivos, de alta presión y de torturas y amenazas degradantes, algunos practicantes han escrito testamentos de "retractación" falsos y testamentos de "crítica" falsos. Unos días después, son obligados a escribirlos de nuevo; de lo contrario se les considera rebeldes, y de nuevo reanudan las torturas. Cuando los oficiales vienen de visita, ellos no permiten que los practicantes que no hayan sido reformados sean vistos. Así es como el Campo de Trabajos Forzados de Masanjia ha estado realizando las tal llamadas "reformaciones" de los practicantes de Falun Gong.
-Un Practicante de China (FDI 5/24/01 2:25)